Fundación

La RUVD toma una pequeña parte de su fortuna acumulada en Alemania y la distribuye entre los prisioneros de guerra de la vieja Unión Soviética que viven hoy en día. Esto se hace mediante la organización KONTAKTE en Berlín la cual entrega 300 Euros –un gesto simbólico así como una ayuda real– a los exprisioneros de guerra soviéticos. Los beneficiaros son ancianos y muy pronto no quedarán más personas de esta generación.

Por este hecho, la RUVD decidió buscar otro objetivo para su futuro. Urge en todo el mundo fondos para realizar proyectos de educación. Fue una coincidencia, así como una preferencia personal de la donante, elegir donde quería hacer su contribución. En consecuencia, la RUVD decidió hacer su contribución en América Latina apoyando varios proyectos educativos.

Los costos de la administración son aproximadamente 1 por ciento lo que significa que las donaciones llegan casi intactas a los beneficiaros. Los certificados de donación se envían en marzo de cada año.